
Nunca creí que una nana dijera tanto en ninguna palabra...
Hace un par de semanas que tengo una nana rondando por mi coco, que me permite soñar, dormir y tener un buen despertar, deseando que vuelva la noche. Ya no hace falta apagar la luz cuando tengo ganas de desconectar del mundo, simplemente tiendo mi sábana blanca y cojo mi sueño, Luna Nueva. Me permite adentrarme en un mundo diferente.
*Cuando el papel me cortó el dedo, sólo salió una gota de sangre del pequeño rasguño. Entonces, todo pasó muy rápido.
-¡No! -rugió Edward. Se arrojó sobre mí, lanzándome contra la mesa y aterricé en un montón de cristales hechos añicos. Jasper chocó contra Edward y el sonido pareció el choque de dos rocas... Aturdida y desorientada, miré la brillante sangre roja que salía de mi brazo y después a los ojos enfebrecizos de seis vampiros repentinamente hambrientos.
LA FIESTA.
*En ese momento deseé no ser la excepción de su misterioso don.
*Permanecía a mi lado sin reflejarse en el espejo, insoportablemente hermoso a sus 17 años eternos.
LOS PUNTOS.
*-¿Que te tienta mas, mi sangre o mi cuerpo?- le desafié.
-Hay un empate- sorió ampliamente a pesar de sí mismo y pronto se puso serio otra vez- Y ahora, ¿por qué no dejas de tentar a la suerte y te duermes?
-Vale- asentí mientras me acurrucaba junto a él.
EL FINAl.
* ''Será como si nunca hubiese existido'', me había prometido.
Noté el suave suelo de madera en las rodillas y luego en las palmas de mis manos, y al fin, apretando contra la piel de mi mejilla.
Esperaba poder desmayarme pero, para mi desgracia, no perdí la conciencia. Las oleadas de dolor, que apenas me habían rozado hasta ese momento, se alzaban y barrieron mi mente, hundiéndome con su fuerza.
Y no salí a la superficie.
EL DESPERTAR.
*Era deprimente comprobar que ya no sería nunca más la heroína, que mi historia había terminado.
EL ENGAÑO.
*No me fijaba por dónde iba, me limitaba a vagar por las calles vacías y mojadas. Evitaba cualquier camino que pudiera llevarme a casa al no tener ningún otro lugar al que dirigirme.
AMIGOS.
*Jacob.
REPETICIÓN.
*La voz...
ADRENALINA.
*Sentí la adrenalina fluir por mis venas y pensé que aquí estaba la respuesta.
TRES SON MULTITUD.
*Yo era como una luna nueva perdida- una luna cuyo planeta había resultado destruído, igual que algún guión de una película de cataclismos y catástrofes- que, sin embargo, había ignorado las leyes de la gravedad para seguir orbitando alrededor del espacio vacío que había qudado tras el desastre.
*No me fijaba en los días transcurridos- no había motivo alguno para que lo hiciera-, sino que intentaba vivir el presente al máximo, sin olvidar el pasado ni dificultar la llegada del futuro, por eso me sorprendió la fecha en la que Jacob la sacó a colación durante uno de nuestros sábado de estudio.
EL PRADO.
*De pronto, cuando me miraron, pensé en Jacob, y volví a dar gracias por haber venido sola a aquella pradera de cuento de hadas repleta de monstruos siniestros. Al menos, él no iba a morir también. Al menos, no tendría su muerte sobre mi conciencia.
LA SECTA.
* Sam Uley. Bella cree que Sam ciega a todos sus seguidores y los adentra en un mundo en el que ellos son sólo ellos.
EL INTRUSO.
* Bella descubre que Sam Uley y sus amigos son lobos, licántropos. Estaba equivocada cuando pensaba que era una secta.
EL ASESINO.
* Jacob es un lobo, y mata a gente. Bella descubre que es un hombre lobo, y él le cuenta toda la verdad: Están diseñados para proteger a las personas de los ''chupasangre''. La manada mata a Laurent.
LA FAMILIA.
* Era por que una película romántica: esto era real, un canto a la alegría, la vida y el amor verdadero.
* Pero, ¿que habría pasado si hubiera sido un asesino? ¿Y si durante la época en que le conocí se hubiera comportado como cualquier otro vampiro? ¿Y si se hubiesen producido desapariciones en el bosque, igual que ahora? ¿Me habría apartado de él?
Me dije que no, con tristeza, y me recordé a mí misma que el amor es irracional. Cuanto más quieres a alguien, menos lógica tiene todo.
BAJO PRESIÓN.
* Me acerqué al borde, manteniendo la mirada fija en el espacio vacío que se abría delante de mí. Los dedos de mis pies tantearon a ciegas, acariciando la rugosa repisa de roca cuando la encontraron. Respiré hondo y aguanté el aire dentro de mí pecho, esperando.
PARIS.
* Carecía de sentido, pero Julieta se hallaba en mi mente cuando me fui despertando poco a poco.
* Me pregunté qué habría hecho si Romeo la hubiera dejado, no a causa del destierro, sino por desinterés. ¿Que habría ocurrido si Rosalinda le hubiera dado un día de tiempo y él hubiera cambiado de opinión? ¿ Y que hubiera pasado si, en vez de casarse con Juliera, simplemente hubiese desaparecido? Me parecía saber como se habría sentido Julieta.
Ella no habría vuelto a su vida anterior, seguro que no. Yo estaba convencida de que nunca se habría ido a otro lugar. Incluso si hubiera llegado a vivir hasta ser una anciana de pelo gris, cada vez que hubiera cerrado los ojos, habría visto el rostro de Romeo. Y ella lo habría aceptado, finalmente.
Me pregunté si al final se hubiera casado con Paris, sólo para complacer a sus padres y mantener la paz. No, probablemente no, decidí, pero de todos modos, la historia dice poco de Paris. Era un simple monigote, un cero a la izquierda, un ultimátum para forzar la mano a Julieta.
LA VISITA.
* Era como si alguien hubiera muerto, como si yo hubiera muerto. Porque había sido algo más que perder el más verdadero de los amores verdaderos, aunque no fuera uno de esos amores que matan, porque no había bastado para matar a nadie. También era la pérdida de un futuro al completo, una familia entera... toda la vida que yo había escogido.
EL FUNERAL.
* Por el momento, Alice había regresado, pero eso no cambiaba nada. La persona a quien amaba de verdad se había marchado para siempre. El príncipe no iba a regresar para despertarme de mi letargo mágico con un beso. Al fin y al cabo, tampoco yo era una princesa, por lo que ¿cual era el protocolo de los cuentos de hadas para otros besos? ¿Acaso la gente corriente y moliente no necesitaba romper ningún conjuro?
LA CARRERA.
* Volterra. Alice roba el coche amarillo y Bella se recorre todas las calles de Volterra en busca de Edward.
VOLTERRA.
* Era muy extraño, porque yo sabía que los dos estábamos en pelibro mortal. Sin embargo, en ese momento, me sentí bien. Por completo. Podía notar otra vez el palpitar desbocado de mi corazón contra las costillas y la sangre latiendo caliente y rápida por mis venas. Los pulmones se me llenaron del dulce perfume que derramaba su cuerpo. ERA COMO SI NUNCA HUBIERA EXISTIDO UN AGUJERO EN MI PECHO. Todo estaba perfecto, no curado, sino como si desde el principio no hubiera habido una herida.
EL VEREDICTO.
* A menos que, ¿Albergas el propósito de concederle la mortalidad?
LA HUÍDA.
* No escuché la respuesta de Charlie, pero Edward entró en la casa. Mis ojos sólo aguantaron abiertos hasta las escaleras. La última cosa que sentí fueron las manos frías de Edward mientras me soltaba los dedos, aferrados a si camisa.
LA VERDAD..
* Bella, creo que ha habido un malententido - cerró los ojos mientras movía la cabeza de un lado a otro con media sonrisa en su rostro hermoso, y no era una sonrisa feliz - Pensé que ya te lo había explicado antes con claridad. Bella, yo no puedo vivir enun mundo donde tú no existas.
[...] la cabeza me dió vueltas - estoy hecha un lío-
* Soy un buen mentiroso, Bella, tuve que serlo.
* ¡Déjame acabar! Soy un buen mentiroso, pero desde luego, tú tienes tu parte de culpa por haberme creído con tanta rapidez. Eso fue... insoportable.
* Bella, mi vida era como una noche sin luna antes de encontrarte, muy oscura, pero al menos había estrellas, puntos de luz y motivaciones... Y entonces tú cruzaste mi vielo como un meteoro. De pronto, se encendió todo, todo estuvo lleno de brillantez y belleza. Cuando tú te fuiste, cuando el meteoro desapareció por el horizonte, todo se volvió negro. No había cambiado nada, pero mis ojos habían quedado cegados por la luz. Y no podía ver las estrellas. Y nada tenía sentido.
LA VOTACIÓN.
* Todos menos Rosalie y Edward aceptan.
* La tercera opción era que Edward me amaba. El vínculo establecido entre nosotros dos era de los que ni la ausencia ni la distancia ni el tiempo podía romper, y no importaba que él pudiera ser mas especial, guapo, brillante o perfecto que yo, él estaba tan irremediablemente atado como yo, y si yo le iba a pertenecer siempre, eso significaba que él siempre iba a ser mio.
EL TRATADO.
* El cuento de hadas continuaba. El príncipe había regresado y se había roto el maleficio. No estaba segura exactamente de qué hacer con el personaje restante, el cabo suelto. ¿Donde estaba su ''feliz'' para siempre?