sábado, 29 de mayo de 2010

Volverme antipática no fue un error.


El tiempo me hizo cambiar, me hizo darme cuenta de lo que era la vida, lo que era mi vida. Me pasaron muchas cosas en tan poco tiempo: cambié de camino, volví atrás, encontré corazones, continué por el lecho de rosas marchitas y por fin cogí el ritmo. Pero no es un ritmo cualquiera, es un ritmo que me hizo darme cuenta de cómo debía tomarme mi vida, de cómo debía aprender de los errores y ahora quizás pueda, no agredecer pero sí, valorar aquel error que me hizo volver atrás. Que me hizo cambiar.

Hubo un tiempo que coincidimos y fuimos inseparables. Fuimos dueños de nuestro tiempo e hicimos lo que quisimos sin depender de los demás. El resto del mundo nos parecía una tontería y ni siquiera nos percatamos de que estaba ahí. Incluso me fabriqué una burbuja de cristal de la que no quería ni oir hablar del exterior. Esto me hizo mucho mas fuerte o quizás fue lo que me hizo cambiar el rumbo. Después te dejaste escapar y te quedaste muy muy atrás. Pero nunca nos olvidamos, porque había demasiado en común o demasiadas diferencias que nos hacían fuertes a los dos. Te quedaste atrás y creímos que nunca volveríamos a estar juntos, a reir juntos y a enfadarnos para luego reconciliarnos.

Pero entonces, esta vez fui yo quien se quedó atrás. Quien quedó atrás todo su futuro para volver a escribirlo, si esque estaba escrito en algún sitio. Y fue entonces cuando volvimos a estar juntos. Esta unión ha significado mucho para mí: Me has dado alegrías, penas... pero sobre todo mucha fuerza para seguir. Me has dado todo lo que necesitaba para retomar el rumbo que dejé atrás. Me has hecho sentir que soy fuerte y que puedo con todo. Incluso me has recordado que yo también tengo sentimientos y que una vez pude usarlos con todas mis fuerzas, pero con todo ello, me recordaste que no podía volver a hacerlo porque sólo se ama una vez en la vida y yo ya la gasté.

Ay, Pepe, que me hiciste fuerte y ahora volvemos a separarnos, pero sólo espero que en Septiembre me vuelvas a dar una buena noticia y me digas: ¡¡Anitaaa, que volvemos a estar ''juntos'' !!!. Será entonces cuando compruebe de verdad que los buenos amigos siempre están ahí. Siempre dando la lata. Siempre ''chinchando''. Siempre diciendome: '' me he liado con esta, con la otra... ''. Siempre enfadándonos. Siempre recondiliándonos. Siempre riéndonos del mundo. Y siempre juntos pero no revueltos.

Pepe, eres único e irrepetible y espero que no se te olvide todo lo que hemos hecho juntos. Aunque más espero que no nos distanciemos!! =)*

Y que ya sabes que siempre nos quedarán los fines de semana ;)