sábado, 28 de julio de 2012

La entrada mas absurda, quizás!


Es como la sensación de estar enamorada de un vestido de novia, de tu vestido de novia.

Vas en busca de algo que no has visto,  pero que sin querer, tienes en mente. Te paseas por cien mil tiendas, buscando algo que ni tú misma sabes qué es. Hasta que de repente, en el lugar más inesperado, te lo ponen delante de ti. Se acumulan una inmensidad de sentimientos que no sabes cómo solucionar. Quizás, incluso, el sentimiento de no gustarte para nada, que por nada del mundo te pondrías eso. Y sigues buscando. Pero a partir de ahora, sin ni siquiera saberlo, lo buscas a él. Busca volver a tener esa sensación, de volver a verlo, de volver a probártelo y verte lo más rara y hermosa del mundo.
Y llega el momento de preguntarse, ¿para qué más vueltas, si lo que busco lo tengo delante? Seguro que cuesta un poco adaptarse, seguro que necesitas unos arreglos, seguro que necesita unos complementos, pero la sensación está ahí. Unos zapatos, unos pendientes, una elegante diadema en un ligero peinado y un sencillo maquillaje que durará el tiempo que tenga que durar, pero que causará la más bonita de las sonrisas que se puedan imaginar.
Y luego llega la mejor sensación, las ganas de probártelo constantemente, de verlo, de buscar las posibilidades para que todo salga lo mejor posible. Desde el momento que lo ves, te lo pruebas pero aún no te lo puedes llevar a casa. Pasa algún tiempo hasta que lo tengas en tu cuarto, y mientras tanto sueñas cada noche con él, en cómo te quedará finalmente, en la sensación que causará cuando lo vea la persona más importante para ti, tu futura familia, tu familia… Y a pesar de todo ello, no abandonas la satisfacción de saber que algún día estará, lo tendrás en tu habitación, en cada amanecer, en cada madrugada. Esperando ahora a ponértelo en el día más importante de tu vida, en el cual te sientes la mujer más afortunada de la tierra, luciendo la mejor de las sonrisas porque ya lo tienes a tu lado diciéndote lo guapa que eres, pero lo realmente guapa que estás ese día. Sólo eso…
Pues sí, que no acabe nunca esa sensación, la misma sensación que tienes cuando lo ves por primera vez, cuando sabes que está pero no puedes verlo, no puedes tocarlo… y que sabes que, quizás, él tenga la misma sensación que tú.

lunes, 9 de julio de 2012

Y que lo hubiera hecho mil veces más si me hubieras dejado. =D

Sueña cómo, dónde y cuando quieras! Que si te apetece comerte el mundo, pues te lo comes. Que si te apetece gritar en medio de la nada, pues grita. Que si te apetece no dejar escapar una oportunidad única, sal corriendo, no mires atrás, que no te importe lo que pasó, busca... y déjate llevar. Se puede llegar a sentir la mejor sensación que se pueda imaginar. Aunque lo más importante, es no arrepentirse nunca de los errores que se puedan llegar a cometer al tomar decisiones descabelladas, sin sentido... pero que luego guardan los mejores besos y lágrimas del mundo. 
Y que conste, que suelo pensarme las cosas mas de dos veces, me alegro de haber tomado esa decisión.