jueves, 9 de mayo de 2013

Vamos a disfrutar de lo que tenemos sin pensar en el mañana. =)

A veces, nos sentimos tan desorientados en la vida, que nos creemos que el resto del mundo no tiene una sonrisa para nosotros. Intentamos tener una sonrisa para el resto del mundo y no nos damos cuenta que la sonrisa que nos falta es la nuestra propia. Tenemos a personas a nuestro alrededor que, aunque a veces nos creemos que no responden, están ahí. Intentamos separarlas de nosotros por celos, desconfianzas, rencores... pero que a la hora de la verdad siempre acaban sacándonos las mejores y más bonitas sonrisas. Nos hacen vivir momentos que sabemos que no olvidaremos y que quedarán aunque las cosas no salgan bien. Pues es todo esto con lo que tenemos que quedarnos. Todos cometemos errores, todos tropezamos mil y una vez con la misma piedra, porque en realidad, esa caída no nos hace tocar el suelo sino aprender que las caídas no son en vano. Aprendemos de ellas y, a pesar de saber que volveremos a caer, intentamos caer de otra manera. También sabemos que esa caída dolerá cada vez más, pero seguimos intentado moldear la piedra a nuestra manera. Cuando desistimos y empezamos a tener miedo del resultado y el final de las cosas, es cuando nos perdemos. Perdemos la posibilidad de que no acaben las cosas o incluso que acaben bien. Sabemos que que las cosas pueden salir mal, pero el no ya lo llevamos. ¿Y si sale bien? Si dejamos que la primera caída, la segunda o incluso la tercera nos derrote, entonces demos por terminada nuestra ilusión por la vida. Habremos desaprovechado sensaciones que no se compran. A veces, es más gratificante una derrota sabiendo que se ha luchado y se ha aprendido, que una victoria fácil.
=)

miércoles, 8 de mayo de 2013

Me encanta saber que estas ahí a pesar de todo y a pesar del tiempo.  Me encanta pasar cada segundo sonriendo por tu culpa, me encanta saber que pase lo que pase siempre voy a poder contar contigo. 
Y es que, hay personas que son imprescindibles en mi vida. Gracias por entrar y no salir nunca de ella. Gracias por apoyarme y aconsejarme cada segundo. Gracias por respaldarme en cada equivocación que he cometido. Gracias por avisarme. Y aunque a veces te de por decir: "te lo dije", siempre encuentro un punto de apoyo que me ayuda a ver algo de luz en las cagadas que cometí. Gracias por ayudarme a ser más positiva cada día. Gracias por dejar que confíe y desconfíe. ... Pero sobre todo, GRACIAS POR TODOS Y CADA UNO DE TUS AÑOS QUE ME HAS REGALADO. Estoy segura que todavía te queda mucho por aguantarme, que no te libras de mí así porque sí.