
Miré hacia el cielo, las nubes correteaban hacia un lado.Una pareja de cuervos revoloteaba graznando, anunciando la muerte.La chusma gritaba, pidiendo sangre, no justicia.No es justo que yo esté aquí, sin embargo no estoy aquí,ya no veo nada, mis muñecas sangran, han velado mi miradaSiento como la soga se tensa, en mi cuello, mi corazón se acelera.La sangre galopa por mis venas, mis labios secos ya no piden agua.Solo que esto acabe ya de una vezRedobla un tambor, tañe una campana, cruje la maderaLa trampilla se abre hacia el infierno, todo se me nubla dentroNo puedo respirar, un hilo de aire muy fino entra en miCada vez menos, no siento nada, solo que vueloSe acabó la condena, ¿dónde estoy?Una gran puerta se alza ante mí, delante; una verja la protegeOigo un gran estruendo, un chirrido muy fuerte, la puerta se abreUn hombre de tamaño descomunal, gran cabellera y barbas blancas(así aseguran que es quienes lo han visto), me dice ser Dios¿Dios? Le digo, y me río, me dice que estoy en la puerta del paraísome vuelvo a reír y siento en su rostro un atisbo de ira"Aquí no puedes entrar, vendiste tu alma al diablo!!, Ahora pagarás por ello y sufrirás el castigo eterno,el castigo divino" "Fuera del Cielo!!"Oí su voz como un trueno, de nuevo las nubes,El viento ululaba fuertemente, como el aullido de una manada de lobos hambrientos,Aterrorizado, miraba hacia todas partes con el fin de encontrarle sentido a todo estoOí su risa, la de Dios, un rayo sesgó las cuerdas de mis muñecas sangrantesY sentí deslizarme por un abismo sin fin, oscuro y tenebroso......La brisa marina y el gorjeo de varias gaviotas me despertóEra un nuevo amanecer, a orillas de una playaCientos de barcas bailoteaban al compás que marcaba la orquesta del marMiré hacia el cielo y todo era luz, había más luz que en el cielo que acababa de dejar,Volví a ver su rostro, el de Dios, si en algo lo reconozco es en el aguaY volví a escuchar su risa, la de Dios, entonces miré alrededorY contemplé la belleza en todo su esplendorEl mar, la luz, el sol, Una muchacha se acercaba descalza por la orilla tarareando una canciónLe pregunté ¿Qué lugar es este??Cádiz, me dijoCádiz, pensé, entonces el cielo........puede esperar**
Escrito cogido
de la página oficial de Juan Carlos Aragón.
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