
Nunca creyó que fuera tan difícil empeñar un nuevo rumbo. Creyó que lo tenía todo visto y que ya nada podría impresionarla. Jamás se pasó por su cabeza que la que empezaba a impresionar era ella...
Navegaba por aguas desconocidas, sola y sin rumbo, cuando alguien se cruzó en su camino. Se dejó llevar por el miedo y aceptó aquella ayuda que le ofrecían. Sin pedir nada a cambio, se la llevaron por un supuesto mejor rumbo y atracaron en aquella isla ya ocupada por navegantes no desconocidos. Pero estaba demasiado ciega por su valentía y esfuerzo requerido para su nueva ruta. Pensó que sería fácil, quizás, volver a empezar una nueva vida al lado de aquellas personas no desconocidas, pero en esos momentos sí para ella. No quiso la ayuda de nadie, y sin embargo de aquella marinera oportuna se dejó llevar.
Y así cada día, copias unos de otros, creyó que todo era diferente. Divulgó, por fin, que su vida había cambiado y que volvería a ver su sonrisa iluminar su rostro. Seguía pensando que abrío los ojos y que aquella ceguera que le tenía presa en su miedo, había desaparecido y comenzó a ver su destino con otros ojos, pensando que era lo mejor.
Poco a poco, conforme pasaban los días, los meses... siempre intentando pensar que volvería a verse sonreir, que una vez mas su mirada estaría reluciente, pero ese momento taan esperado nunca llegaba:
- Es pronto, tengo que tener paciencia.
(La espera puede ser buena, pero siempre y cuando estés segura que las cosas no puedenir a peor. A veces no es bueno dejarse llevar por el miedo, es más, el miedo pude hacerte creer que son los demás quienes fallan y quienes menos te lo esperas...)
Pero todo se fue complicando cuando fue confiando en aquella marinera. El poder corrompe a las personas y no siempre es lo que ves. Cres que lo tienes todo y que lo haces todo bien, que nadie puede hacerte daño porque estás protegida por los tuyos. Y en ningún momento se te pasa por la cabeza que éstos pueden llegar hacerte daño. Pero cuando te ves solo, piensas que todos pueden cambiar y que en algún momento se darán cuenta que lo que están haciendo, no es lo mejor. Piensas que la vida da muchas vueltas y que en algún momento les puede tocas a ellos, como tú lo hiciste en su día.
Pero pasa el tiempo y ves que nada cambia. Que tú cambiaste, y viste que la vida se mira de otro color, que el mar pude ser muy amplio, pero siempre encontraras agua. Puede ser mejor, peor, mas fría, mas cálida...pero siempre será eso, AGUA.
Ella fue perdiendo la sonrisa, su mirada fue perdiendo color y creyó que la primera persona podía cambiar eso. Creyó que sería fácil después de abandonar... Y fue todo lo contrario. Todo se complicó al darse cuenta que no confiaba en nadie, siempre precavida por los demás. Intentando esquivar el amor. Con miedo a comprometerse. Sin fuerzas para seguir su propio rumbo, todo se fue desvaneciendo en el recuerdo, el cual, ya no sabría definir, si fue bonito, si fue feliz.
*Que no, que la vida sólo tiene un color y hay que saber mirarlo como se merece. Y hay que saber reconocer que los cambios no se producen porque el mundo quiere, sino porque tus ideales, tu forma de sentir las cosas, son completamente diferentes. Tu cambio de personalidad, hay que reconocerse uno mismo para poder saber cómo son los demas.*
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