jueves, 5 de agosto de 2010

Cosas raras...


...y es que... quería decirle al mundo que estoy harta, que ya no puedo más y que pare el ritmo tan descabellado que lleva.

Quería contarle que mi vida es una mierda y que todo lo que había logrado después del mal cambio, lo he estropeado. Quería reparar los destrozos, quería reponer fuerzas hablando, gritando, poniendo caras... como siempre. Pero esta vez salió mal, me pasé. No debía haber hablado, no debí haber callado, no debía haber preguntado, ni mirado, ni esperado tanto tiempo... Sólo tenía que estarme quieta, ser invisible, como este último mes. Tenía que haber sido quien no soy...

Ya no se ni que pensar. Siempre estropeo los mejores momentos, o eso creo. Sí, tiene que ser cierto cuando no hago más que estar sola, sin hacer nada y encontes pienso. Pienso que todo está mal, quiero cambiarlo pero no puedo, mejor me estoy quietecita y no lo estropeo mas. Pero ya es demasiado tarde, ya no hay remedio para nada, ya no hay arreglo y no moví ni siquiera un dedo. No me moví.
Ahora lo siento. Me duele la barriga, las piernas. La cabeza me da tumbos y no lo soporto más. Pero ¡Claro! es lo que me merezco, no tengo solución.



... el tren se va y no volverá... Sólo quería contarte como te conté otras veces que pase lo que pase estoy aquí. Pero después de una noche pensando y removiendo sentimientos, todo está mal. Todo está revuelto y hace falta tiempo para colocarlo todo y poder hablar claro. El problema es que no tengo tiempo. Para mí el tiempo se esfuma. No se lo que es ir con calma porque cuando voi con calma se me va el tiempo. No se lo que es amar de verdad ni que me amen de verdad. No se lo que es querer ni que me quieran de verdad. Tampoco se lo que es reir, o por lo menos ya no lo recuerdo. Reir de verdad, con alguien... Ni tampoco que se pasen las horas escuchando una historia de amor, desamor, familia, una caída, una fiesta que salió mal, o que salió de maravilla, una buena noticia... O por lo menos no lo recuerdo.

Es una extraña sensación que nunca estuvo en mí... o estuvo y no la recuerdo. O no la quiero recordar, simplemente... Tengo un caos: Siempre estoy enfadada, dando voces, riendo descabelladamente, sin sentido, con mucho miedo, mucha vergüenza, sin ganas de salir, de reir, de llorar, de sentir... Con muchas ganas de estar siempre sola, sin ganas de escuchar a nadie, sin ganas de ver como los demas están tristes... Bueno, sólo me alegro cuando los demás están contentos y haciendo cosas. Lo sé, es un misterioso caos. Porque a veces, todo se complica, se recuerdan momentos, se llora... Tampoco tengo ganas de eso, sólo de estar en casa y no hablar con nadie. No quiero ver a nadie. No me gusta salir de fiesta. Me obligo a salir escasamente tres horas, a veces algo mas...

aaainss... que memoria la mia, es que no hay nadie que me levante cuando caigo, por eso cada vez que miro mis rodillas están siempre sangrando. O cada vez que quiero mirar arriba veo que estoy demasiado bajo, nunca me levanto...

... y es que ya no tengo fuerzas...

No hay comentarios: