martes, 13 de noviembre de 2012
Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado dos años. Toda una vida. Esas noches pasadas en el sofá. Lejos. Sin conseguir darme una explicación. Arañándome las mejillas, pidiendo ayuda a las estrellas. Fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo. Siguiendo después ese humo hacia el cielo, arriba, más arriba, más aún... Allí, donde precisamente habíamos estado nosotros. Cuántas veces he nadado en ese mar nocturno, me he perdido en ese cielo azul, llevado por los efluvios del alcohol, por la esperanza de encontrarla otra vez. Arriba y abajo, sin tregua. Por Hydra, Perseo, Andrómeda... Y abajo, hasta llegar a Casiopea. La primera estrella a la derecha y después todo recto, hasta la mañana. Y otras muchas. Y a todas les preguntaba; ¿La habéis visto? Por favor... He perdido mi estrella. Mi isla, que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿Con quién?;. Y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruído molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpido, buscando y esperando encontrar una respuesta. Dadme un porqué, un simple porqué, cualquier porqué. Pero qué idiota. Ya se sabe. Cuando un amor se acaba se puede encontrar todo, excepto un porqué.
En algunos casos, es mejor no haber visto nada.
sábado, 28 de julio de 2012
La entrada mas absurda, quizás!
Es como la
sensación de estar enamorada de un vestido de novia, de tu vestido de novia.
Vas en busca de
algo que no has visto, pero que sin
querer, tienes en mente. Te paseas por cien mil tiendas, buscando algo que ni
tú misma sabes qué es. Hasta que de repente, en el lugar más inesperado, te lo
ponen delante de ti. Se acumulan una inmensidad de sentimientos que no sabes
cómo solucionar. Quizás, incluso, el sentimiento de no gustarte para nada, que
por nada del mundo te pondrías eso. Y sigues buscando. Pero a partir de ahora,
sin ni siquiera saberlo, lo buscas a él. Busca volver a tener esa sensación, de
volver a verlo, de volver a probártelo y verte lo más rara y hermosa del mundo.
Y llega el
momento de preguntarse, ¿para qué más vueltas, si lo que busco lo tengo
delante? Seguro que cuesta un poco adaptarse, seguro que necesitas unos arreglos,
seguro que necesita unos complementos, pero la sensación está ahí. Unos
zapatos, unos pendientes, una elegante diadema en un ligero peinado y un
sencillo maquillaje que durará el tiempo que tenga que durar, pero que causará
la más bonita de las sonrisas que se puedan imaginar.
Y luego llega la
mejor sensación, las ganas de probártelo constantemente, de verlo, de buscar
las posibilidades para que todo salga lo mejor posible. Desde el momento que lo
ves, te lo pruebas pero aún no te lo puedes llevar a casa. Pasa algún tiempo
hasta que lo tengas en tu cuarto, y mientras tanto sueñas cada noche con él, en
cómo te quedará finalmente, en la sensación que causará cuando lo vea la
persona más importante para ti, tu futura familia, tu familia… Y a pesar de
todo ello, no abandonas la satisfacción de saber que algún día estará, lo
tendrás en tu habitación, en cada amanecer, en cada madrugada. Esperando ahora
a ponértelo en el día más importante de tu vida, en el cual te sientes la mujer
más afortunada de la tierra, luciendo la mejor de las sonrisas porque ya lo
tienes a tu lado diciéndote lo guapa que eres, pero lo realmente guapa que
estás ese día. Sólo eso…
Pues sí, que no
acabe nunca esa sensación, la misma sensación que tienes cuando lo ves por
primera vez, cuando sabes que está pero no puedes verlo, no puedes tocarlo… y
que sabes que, quizás, él tenga la misma sensación que tú.
lunes, 9 de julio de 2012
Y que lo hubiera hecho mil veces más si me hubieras dejado. =D
Sueña cómo, dónde y cuando quieras! Que si te apetece comerte el mundo, pues te lo comes. Que si te apetece gritar en medio de la nada, pues grita. Que si te apetece no dejar escapar una oportunidad única, sal corriendo, no mires atrás, que no te importe lo que pasó, busca... y déjate llevar. Se puede llegar a sentir la mejor sensación que se pueda imaginar. Aunque lo más importante, es no arrepentirse nunca de los errores que se puedan llegar a cometer al tomar decisiones descabelladas, sin sentido... pero que luego guardan los mejores besos y lágrimas del mundo.
Y que conste, que suelo pensarme las cosas mas de dos veces, me alegro de haber tomado esa decisión.
martes, 13 de marzo de 2012
Tu que tienes mi reina la juventud de la vida, deja que esta mujer que ya viene de vuelta un consejo te diga. Huye siempre del hombre que sólo ve tu belleza, no hace falta explicarte, tu ya sabes donde tiene la cabeza. No seas la marioneta en manos del machismo que tu vida es tuya, tu marca el camino que nadie te humille, no cedas a un hombre las riendas de tu destino. Y no permitas que nadie por mucho que tu lo quieras te ponga la mano encima. Y si te pasa denuncia no te calles vida mía porque esa es tu ruina. Y si encuentras algún un hombre lo habrá, que te quiera como eres sin mas. Que ame con locura tus virtudes y tus defectos, que ria y llore contigo en lo malo y en lo bueno. que te haga sentir la vida mas bella cada mañana y te derrita con sus besos. Si lo llegaras a amar princesa mía hasta que quiera la muerte, que también hay hombres buenos, que es mi niña mi consejo y ojala que tengas ojala que tengas suerte.
viernes, 3 de febrero de 2012
y es lo típico en estas fechas...
... desaparecen... aparecen... los echas de menos... las echas de menos... hablas... hablan... discutes ... discuten... los ves... los dejas de ver... compartes... no compartes... eres egoísta... lo son los demás...
Todo parece mucho más exagerado cuando te encuentras delante de mil apuntes que a la hora de la verdad te suenan a chino. Te resulta todo tan absurdo que no sabes si merece la pena o no seguir adelante. Recuerdas otros años y piensas que este es el peor Febrero, Junio o Septiembre. Te sientas delante de tus mil apuntes y decides seguir. Te olvidas por unas horas de todo, te evades del resto del mundo y haces tu primer "descanso". Y piensas, ojalá estuviera en mi casa... pero vuelves otra vez hasta que el cuerpo aguante: insomnio, falta de alimentación, estrés, movidas por aquí, movidas por allá...
Llega el día del examen. Nervios. Nervios y mas nervios. ¿Que se te pasa por la cabeza? Que no te sabes nada, como si ni siquiera hubieras mirado esos mil apuntes. Te ponen el examen boca abajo encima de tu mesa. ¿Que habrá debajo? Pues sí. Llegó la hora de demostrarlo. ... Última pregunta. Repaso general. Y fin.
Y ya fuera, con la mirada perdida, te vas dando cuenta que podrá merecer la pena, que tarde o temprano recogerás tus frutos. Mientras tanto, hay que estudiar para el siguiente.
viernes, 13 de enero de 2012
La valentía de poder esconder tu verdadero estado, hay que valorarla. Ser como una roca para esconder los sentimientos a veces no es la mejor opción, pero ayuda a que los demás no te traten como un flan. El mérito de saber diferenciar el disfraz de un flan, está simplemente en tocar la roca. Y ten presente que el flan puede adoptar cualquier forma, la roca permanece siempre firme, ni llora, ni ríe... Así que, aprendamos a ser flan. Cualquiera puede ser un villano.
Que nadie nos quite nuestra manera de disfrutar la vida.
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